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Lo más revolucionario hoy es ser casto o tener una vida sexual frustrante

Exposición del Equipo Palomar (Mariokissme + R. Marcos Mota).

Bajo este sospechoso título, tomado literalmente  de una entrevista a Rafael Reig, el “Equipo Palomar” albergó el contenido que durante este primer mes de acción, se exhibió en nuestro proyecto.

Según Reig, vivimos una época muy conservadora. Esta promueve una ilusión de libertad en usos y costumbres que se traduce en consumo de sexualidad. dicho de otra manera: si no tienes una vida sexual activa, eres un loser. Hoy parece que el culto al éxito ha entrado hasta en ese terreno. Mientras, las cosas que te podían dar libertad interior, como la literatura, el arte, el conocimiento, o todo aquello que requiera un esfuerzo han pasado a ser un lastre.

Los mecanismos sociales han desviado el miedo a la libertad mediante la pedagogía de la sexualidad; una pedagogía que se extiende desde la pornografía a la totalidad de las relaciones sociales. Por eso desde el Palomar hablaremos contra la “pura docencia”. Es decir, de una docencia de lo sexual que garantiza el patriarcado. Lo que antes era arte indisciplinado, insurrecto, capaz de producir malestar, hoy en día subyace más y más sedimentado. Analizando el concepto de “pura docencia” desde la sexualidad, podemos afirmar que la hipermasculinidad -que se configura cuando los agentes de la masculinidad hegemónica se sienten amenazados (“You’re either with us or against us in the fight against terror”, “están con nosotros o están con el terrorismo”), por lo que se requiere una inflación e hipérbole de los rasgos de la masculinidad convencional- ha hecho que la feminidad quede incrustada en en una economía del sexo como objeto -fetiço- de intercambio simbólico.

De ahí a que se trate de un intento, por nuestra parte, de pensar como cuerpo desde la fronteras, no sólo para cuestionar regímenes de poder determinados, sino poner en movimiento nuevas formas de estar en el mundo, nuevos afectos, dentro, fuera y en las fronteras de los marcos de actuación conocidos. Es por ello que creemos que “Lo más revolucionario hoy es ser casto o tener una vida sexual frustrante” y esa vida es la que únicamente puede llevar aquel que por coraje quiera serlo en sentido religioso. O por el contrario, en nuestro caso, un ejercicio de fricción involuntaria. Fricción de cuerpos abyectos que un mercado de lo sexual, no es “pura docencia”.

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